sábado, 30 de enero de 2010

Sendero, historia de la guerra milenaria en el Perú


Estos días de asueto generalizado (ventajas a no dudarlo de construir el Woodstock boliviano) han permitido que vuelva a una de mis viejas pasiones: La guerrilla.

Para ello recorriendo el Prado paceño he encontrado un hermoso trabajo titulado "Sendero, historia de la guerra milenaria en el Perú" de Gustavo Gorriti. La portada es un bello resumen del libro. Al fondo se ve una pared dónde se distingue la clásica hoz cruzada con el martillo mirando a la derecha cómo se identifica a los partidos comunistas del mundo. La pared está llena de recuerdos de amistosas balas. Miran el simbolo dos niños. Si se fijan con atención notarán que uno de ellos está armado con una ametralladora. Eso fue todo, y eso quedo, niños armados luchando por algo que no entendían.

Para empezar es necesario decir que Gorriti es un derechista, pero es un derechista que piensa y eso lo vuelve valioso. Pese a tener su posición acerca de lo que significo Sendero en la vida del Perú, cuestiona desde el punto de vista del verdadero periodismo. Investiga con objetividad las razones de la rebelión de Sendero, ocupandose en desentrañar la vertiente filosofica del marxismo conocida cómo maoismo. Disecciona con precisión de cirujano las razones que llevaron a tanta gente a fanatizarse por la lucha armada y explica con maestría porque se eligió este camino y no otro.

Con todo, no se queda ahi pues desbroza el gobierno de Belaunde, describe la podredumbre de la burguesia limeña, sus costumbres atavicas, sus tendencias a formar grupusculos que generan luchas intestinas, sus pequeñas rivalidades. Formas que permitieron construir una gigantesca inoperancia para enfrentar a Sendero. No quedandose corto para denunciar el corrupto régimen que se nutría de las savia del narcotráfico. En verdad construye un maravilloso mosaico que permite conocer de cerca la maquinaria estatal. Todo un maestro el hombre que escribe esta mitad novela, mitad reportaje.

Gorriti es además un maestro del lenguaje y de los giros que tanto admira el que escribe estas lineas pues ofrece perlas cómo esta: "Resulta curioso ver, en perspectiva, cómo, en más de un sentido, las condiciones de trabajo en la Dicote eran la imagen en negativo de Sendero. En ambos lados del frente, los contendientes libraban guerras de pobres. Si los senderistas habian literalmente, convertido la necesidad en virtud, los detectives de la Dicote, en 1982, no les iban muy a la zaga... En la propia oficina, las condiciones eran... abrumadoramente congestionadas e inseguras, con los detenidos permaneciendo en ellas, que durante los frecuentes apagones, cada detective tenía uno o más detenidos asignados bajo responsabilidad personal. En lo que duraba un apagon debía permanecer agarrándolos de los brazos, hasta que se restableceria la luz. Porque, y es casi ocioso decirlo, no tenían servicio eléctrico de emergencia ni nada similar
"

Siempre he admirado la lucha armada. Aún ahora me emociona ver la imagen de Ernesto Che Guevara y, lo confieso, durante algún tiempo acaricie la idea de armar una guerrilla en Bolivia, sin embargo, después de leer el libro de Gorriti me quedó un sabor amargo, no encontre en él la clásica aventura de los buenos contra los malos, un gobierno opresor contra aventureros convencidos de estar construyendo un nuevo mundo. Lo que vi fue el horror de la guerra, vi los ojos llenos de miedo de humildes campesinos que no sabían porque la muerte se había ensañado con ellos, vi la furia de los sinchis en sus desalmados ataques contrainsurgentes. Nada de lo que encontre me parecio romantico y menos idealista.

No puedo finalizar esta nota sin comparar el proceso boliviano con el peruano. Hoy Perú es una democracia neoliberal que en gran medida se contruyó a despecho de Sendero Luminoso, pues fueron ellos quienes abrieron las puertas a Fujimori. Mientras en Bolivia es una izquierda la que conduce el Gobierno, pero es una izquierda diferente pues no predica el odio sino la armonía. No se sustenta en la violencia sino en la democracia, pues Bolivia debe ser uno de los pocos paises ha llevado tantas elecciones en tan poco tiempo. Evo Morales gano sus victorias con votos lo cúal es infinitamente mejor que hacerlo con balas.

Este no es el final, pues de vuelta por el Prado paceño ubique en un stand "Sin Sendero" de Vladimiro Montecinos. Veremos que dice este hombre acerca de la guerra milenaria.

5 comentarios:

FERRECO dijo...

SENDERO: Una historia llena de contradicciones, proezas, sueños, despertares y por el otro lado crueldad.
Jaime, me despertaste los recuerdo de los años vividos en Lima en plena guerra, cuando los apagones (corte de energia electrica), eran ausencias presentes.
Cuando estabamos en la obscuridad sabiamos que estabamos con alguien invisible.
Mi hijo mayor se llama IGNACIO, en homenaje a un combatiente.
saludos
Marcelo Paz Oblitas

Alfredo Zaconeta dijo...

Sendero vive, la lucha sigue mi estimado Jaime, puede ser que los modos de lucha no siempre sean compartidos por nosotros los complicados izquierdistas, pero como maoista me ratifico en la máxima de Mao: "El poder nace del fusil", Para acabar con los fusiles, se debe empuñar el fusil. Todos los comunistas tienen que comprender esta verdad. Saludos.

Anónimo dijo...

"el poder nace del fusil" estupidez que resume lo que en el fondo buscan las personas que creen en esto: generar mas odio y mas violencia de la que existe.

Anónimo dijo...

Es un buen trabajo el realizado por Gustavo Gorriti, lo he leído como una novela pero ahora pretendo realizar una relectura con un mayor análisis, compararlo con otras fuentes históricas y , como no, con los trabajos de Carlos Ivan Degregori sobre sendero.

David Mayta dijo...

ya fuiste en pleno siglo 21 es JNA filosofía caduca y obsoleta